81 AÑOS GOLPE A GOLPE
VERSO A VERSO
“Duerme tranquila, niña inocente, sin preocuparte del bandolero, que por tu sueño dulce y sonriente vela tu amante carabinero”
Hace poco tiempo se señalaba que Chile era el país más seguro de América Latina. De ahí que Carabineros, encargado directo del orden y la seguridad pública (?), cuente con un alto prestigio a nivel mundial, tanto que desde países como México envían a sus encargados de Seguridad a impregnarse del espíritu de esta organización, para luego replicar sus modelos y prácticas “profesionales” en su propia tierra.
En el gobierno de Bachelet, Carabineros ha tenido el presupuesto más alto de su historia. En la inauguración de una Comisaría en Puente Alto la misma presidenta decía a los asistentes “Carabineros de Chile es una de las instituciones más prestigiosas y respetadas de este país. Y estoy segura de que el accionar de cada uno de ustedes va a continuar haciendo merecedor a la institución de Carabineros de Chile de este respeto, prestigio y cariño que tiene la sociedad chilena”.
Como integrante de esa misma sociedad a la que hace referencia la presidenta, como joven, como estudiante, me pregunto qué puede haber pasado en todos estos años bajo el gobierno de los hombres, miles de años ya, para que a una institución tan violenta y contraria a las leyes
naturales y a los derechos humanos, se le llegue a tener “cariño”. No puedo sino más que avergonzarme de mi especie, de mi condición de hombre, de mi país, de mi sociedad, de mis hermanos, al escuchar que Carabineros pueda merecer “respeto”. No puedo sino más que sentir pena, rabia, impotencia, por la ceguera a la que se ha inducido a nuestro pueblo, resaltando a soberbias personalidades de esta institución y colocándolas en la categoría de héroes nacionales, como al hace recientemente fallecido Gral. Bernales, macabra figura, icono de la represión de la que han sido víctimas los movimientos sociales de las últimas décadas, al igual que el pueblo mapuche, que hoy llora una larga lista de caídos, entre ellos Alex Lemún, muerto por las sucias balas de un escuadrón de Carabineros, dirigidos precisamente por “San Bernales”.
Así funciona el Estado, en base a mentiras y descaro. Y la historia es larga si de estas se trata.
Sepa usted, por ejemplo, que el Hospital de Carabineros lleva el nombre de Humberto Arriagada Valdivieso, “en reconocimiento a la gran labor cumplida” por este personaje como General Director de dicha institución en la década del 30, quien desde ese cargo dirigió la Matanza de Ranquil en 1934, olvidada y no por ello la menos terrible de las matanzas gestadas desde el Estado chileno contra aquellos que se oponen a los designios del poder, donde fueron asesinados cobardemente casi 500 campesinos y pehuenches que se habían levantado contra el Gobierno, luchando justamente por sus tierras y por su dignidad.
Y que cuatro años después, “siguiendo órdenes” del Presidente Arturo Alessandri Palma, (un 5 de septiembre, día en que el General “estaba saliendo de una mona, porque había estado en una farra el día anterior”), mandó que se fusilara a los más de 60 jóvenes nacistas que estaban detenidos en el edificio de la Caja del Seguro Obrero, tras un intento fallido de golpe de estado, maniobra en la cual habían tomado y luego abandonado pacíficamente la Casa Central de la Universidad de Chile.
Pero no hay que irse tan atrás para encontrar actitudes salvajes, bestiales, en los cuerpos policiales. Las recientes manifestaciones de estudiantes universitarios y secundarios en contra de la Ley General de Educación pusieron nuevamente en claro que lejos de cambiar su accionar, Carabineros actuará cada día con más brutalidad y sangre fría, en tanto el Gobierno los apaña con fondos para comprar más y más arsenal y máquinas de guerra. Y poco o nada se puede hacer cuando es el mismo Estado el agente causante de la injusticia. A quién podríamos denunciar la violencia de la que somos víctimas, ¿a Carabineros? ¿a las FF.AA?
Perdónalos, Padre, porque no saben lo que hacen
Lo triste es pensar que muchos de los Policías -sean Carabineros, Carabinieri, Police, Polizei- no entienden nada de nada de lo que pasa atrás, alrededor suyo, no entienden que están siendo utilizados por las clases dominantes y sus títeres, los gobernantes, para reprimir a quienes realmente necesitan que los defiendan. El paco olvida a su pueblo, sale de su casa, olvida a su familia, su lugar de origen, y es lamentable porque ni siquiera se da cuenta, ya que es sometido a procedimientos de "lavado de cerebro" constantes, por ejemplo se les hace disparar sus armas contra figuras de madera con forma de siluetas humanas, sin rostro, con un blanco en el pecho, así tal vez no les tiembla la mano luego cuando una sombra se desliza por la calle y reciben la orden de ¡fuego!. Ya están acostumbrados.
El paco olvida al pueblo, mas el pueblo no puede olvidar al paco: cuando pone la música fuerte,y el simio entrenado golpea a su puerta; cuando va cansado del trabajo y sólo desea llegar luego a casa y es interceptado por una patrulla con antojo; cuando el Gobierno le vende casas en m
al estado y va a reclamar en su legítimo derecho y es expulsado a la fuerza del tribunal.
Pues ¿contra quién hacer nuestros descargos entonces? He aquí tres sugerencias: El oficial Marco Aurelio Treuer disparó su escopeta calibre 12 el 12 de Noviembre del 2002. De esta arma provenía el perdigón que impactó en la cabeza a Alex Lemún. Walter Ramírez Espinoza gatilló la bala que dio muerte a Matías Catrileo. Norman Vargas Aragón (en la foto) gatilló la bala que dio muerte a Daniel Menco.
Página Recomendada: www.mariodelafuente-eldardo.blogspot.com
Próximo Comentario: sucesivas acciones represivas en contra del movimiento popular en el siglo XX
VERSO A VERSO
“Duerme tranquila, niña inocente, sin preocuparte del bandolero, que por tu sueño dulce y sonriente vela tu amante carabinero”
Hace poco tiempo se señalaba que Chile era el país más seguro de América Latina. De ahí que Carabineros, encargado directo del orden y la seguridad pública (?), cuente con un alto prestigio a nivel mundial, tanto que desde países como México envían a sus encargados de Seguridad a impregnarse del espíritu de esta organización, para luego replicar sus modelos y prácticas “profesionales” en su propia tierra.
En el gobierno de Bachelet, Carabineros ha tenido el presupuesto más alto de su historia. En la inauguración de una Comisaría en Puente Alto la misma presidenta decía a los asistentes “Carabineros de Chile es una de las instituciones más prestigiosas y respetadas de este país. Y estoy segura de que el accionar de cada uno de ustedes va a continuar haciendo merecedor a la institución de Carabineros de Chile de este respeto, prestigio y cariño que tiene la sociedad chilena”.
Como integrante de esa misma sociedad a la que hace referencia la presidenta, como joven, como estudiante, me pregunto qué puede haber pasado en todos estos años bajo el gobierno de los hombres, miles de años ya, para que a una institución tan violenta y contraria a las leyes
naturales y a los derechos humanos, se le llegue a tener “cariño”. No puedo sino más que avergonzarme de mi especie, de mi condición de hombre, de mi país, de mi sociedad, de mis hermanos, al escuchar que Carabineros pueda merecer “respeto”. No puedo sino más que sentir pena, rabia, impotencia, por la ceguera a la que se ha inducido a nuestro pueblo, resaltando a soberbias personalidades de esta institución y colocándolas en la categoría de héroes nacionales, como al hace recientemente fallecido Gral. Bernales, macabra figura, icono de la represión de la que han sido víctimas los movimientos sociales de las últimas décadas, al igual que el pueblo mapuche, que hoy llora una larga lista de caídos, entre ellos Alex Lemún, muerto por las sucias balas de un escuadrón de Carabineros, dirigidos precisamente por “San Bernales”.Así funciona el Estado, en base a mentiras y descaro. Y la historia es larga si de estas se trata.
Sepa usted, por ejemplo, que el Hospital de Carabineros lleva el nombre de Humberto Arriagada Valdivieso, “en reconocimiento a la gran labor cumplida” por este personaje como General Director de dicha institución en la década del 30, quien desde ese cargo dirigió la Matanza de Ranquil en 1934, olvidada y no por ello la menos terrible de las matanzas gestadas desde el Estado chileno contra aquellos que se oponen a los designios del poder, donde fueron asesinados cobardemente casi 500 campesinos y pehuenches que se habían levantado contra el Gobierno, luchando justamente por sus tierras y por su dignidad.

Y que cuatro años después, “siguiendo órdenes” del Presidente Arturo Alessandri Palma, (un 5 de septiembre, día en que el General “estaba saliendo de una mona, porque había estado en una farra el día anterior”), mandó que se fusilara a los más de 60 jóvenes nacistas que estaban detenidos en el edificio de la Caja del Seguro Obrero, tras un intento fallido de golpe de estado, maniobra en la cual habían tomado y luego abandonado pacíficamente la Casa Central de la Universidad de Chile.Pero no hay que irse tan atrás para encontrar actitudes salvajes, bestiales, en los cuerpos policiales. Las recientes manifestaciones de estudiantes universitarios y secundarios en contra de la Ley General de Educación pusieron nuevamente en claro que lejos de cambiar su accionar, Carabineros actuará cada día con más brutalidad y sangre fría, en tanto el Gobierno los apaña con fondos para comprar más y más arsenal y máquinas de guerra. Y poco o nada se puede hacer cuando es el mismo Estado el agente causante de la injusticia. A quién podríamos denunciar la violencia de la que somos víctimas, ¿a Carabineros? ¿a las FF.AA?
Perdónalos, Padre, porque no saben lo que hacen
Lo triste es pensar que muchos de los Policías -sean Carabineros, Carabinieri, Police, Polizei- no entienden nada de nada de lo que pasa atrás, alrededor suyo, no entienden que están siendo utilizados por las clases dominantes y sus títeres, los gobernantes, para reprimir a quienes realmente necesitan que los defiendan. El paco olvida a su pueblo, sale de su casa, olvida a su familia, su lugar de origen, y es lamentable porque ni siquiera se da cuenta, ya que es sometido a procedimientos de "lavado de cerebro" constantes, por ejemplo se les hace disparar sus armas contra figuras de madera con forma de siluetas humanas, sin rostro, con un blanco en el pecho, así tal vez no les tiembla la mano luego cuando una sombra se desliza por la calle y reciben la orden de ¡fuego!. Ya están acostumbrados.
El paco olvida al pueblo, mas el pueblo no puede olvidar al paco: cuando pone la música fuerte,y el simio entrenado golpea a su puerta; cuando va cansado del trabajo y sólo desea llegar luego a casa y es interceptado por una patrulla con antojo; cuando el Gobierno le vende casas en m
al estado y va a reclamar en su legítimo derecho y es expulsado a la fuerza del tribunal.Pues ¿contra quién hacer nuestros descargos entonces? He aquí tres sugerencias: El oficial Marco Aurelio Treuer disparó su escopeta calibre 12 el 12 de Noviembre del 2002. De esta arma provenía el perdigón que impactó en la cabeza a Alex Lemún. Walter Ramírez Espinoza gatilló la bala que dio muerte a Matías Catrileo. Norman Vargas Aragón (en la foto) gatilló la bala que dio muerte a Daniel Menco.
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4 comentarios:
Me gustó harto el contenido.
En el fondo, el texto se desliga del cliché "odio a los pacos culiaos", para darle sustento a tan "sentido-comuneada" frase.
Cualquiera -después de esto- que pregunte "¿pero por qué odian a carabineros?", será un longhi. Hay que leer, no más...sólo leer.
Congratuleichons.
Saludos!
En la actualidad, olvidamos casi por completo, el rol que cumplen los pacos dentro de una sociedad que vive sometida bajo un capitalismo imperialista neoliberal apoyado por un gobierno subsidiario, el cual necesita de la funcion de "Carabineros" para reprimir las marchas, reclamos y todo tipo de descontento manifestado por gran parte del pueblo chileno, ya que para lo unico que el sistema necesita al gobierno es para cumplir la funcion de administrador de ganancias y reprecion de las masas descontenta.
Es precisamente ahi la importancia para la subsistencia del sistema neoliberal, de la existencia de fuerzas policiales que a travez de la instruccion y como muy bien se comenta y argumenta "lavado de cerebro", sean capaces de desintegrar a lo que tanto le temen,la union de las fuerzas
Muy buen trabajo, muy preciso y de muy buen gusto(aunque no me guste el rosa)
Felicitaciones al creador
*paco brotao
*hilachento duro protegido
*protector de hilos
*paco hilachento culiao
esta bien
la solucion que le diste!
buena
Solución inmediata: asesinar un par de pacos y colgar sus cuerpos en la plaza de armas como ejemplo o culiarse a las hijas de estos trogloditas. Según el criterio de cada uno.
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